ATENCIÓN CLÍNICA
Atención psicológica en
distintas etapas de la vida
Infantojuvenil, adulto y adulto mayor
Atención presencial en Providencia y online.
Consulta Clínica en Adultos
Las experiencias dolorosas en la adultez pueden generar un fuerte impacto emocional y cognitivo, afectando la vida personal, familiar y laboral. Entre los principales motivos de consulta se encuentran:
- Duelo de los padres: pérdida profundamente dolorosa que deja un vacío emocional y obliga a reconstruir la vida sin la figura parental, generando reflexiones sobre identidad y adaptación
- Pérdida de un familiar: proceso marcado por tristeza y desesperanza; requiere apoyo emocional para facilitar la adaptación a una nueva realidad tras el fallecimiento.
- Separación y divorcio: el quiebre de pareja puede afectar todas las áreas de la vida, generando gran dificultad para continuar y reorganizar el día a día.
- Depresión y ansiedad: síntomas como tristeza persistente, pérdida de interés, alteraciones del sueño o apetito, junto con preocupaciones excesivas, nerviosismo o tensión que dificultan la concentración y el descanso.
- Duelo complicado: duelo intenso y prolongado que interfiere en la capacidad de funcionar en la vida diaria, impactando múltiples ámbitos.
- Trauma: situaciones inesperadas o violentas que producen un quiebre vital, con una respuesta emocional tan intensa que la persona queda sin saber cómo continuar.
Mi enfoque en psicoterapia para adultos
Mi trabajo integra la psicoterapia especializada en trauma, EMDR, terapia cognitivo-conductual y terapia sistémica, considerando la historia personal, los vínculos y las circunstancias actuales de cada persona.
Desde esta perspectiva, buscamos comprender no solo las experiencias que han generado malestar, sino también los pensamientos, emociones, respuestas corporales y patrones relacionales que pueden contribuir a mantenerlo.
Mi formación en neuropsicología complementa esta mirada, permitiendo considerar la relación entre el funcionamiento cognitivo, las experiencias emocionales y la vida cotidiana, cuando resulta clínicamente pertinente.
Cada proceso terapéutico se construye de manera individualizada, identificando recursos, necesidades y objetivos que orienten intervenciones ajustadas a cada persona.